Después de contarle un momento erótico en mi vida, sin mucho valor era mas bien una subida de ego personal por sentirme deseado, Ella me contó uno realmente erótico en el que no hubo sexo consumado, fue una historia de besos, caricias furtivas y prohibidas. Cuando alguien me cuenta una historia yo le pongo color, olor, sensaciones y lo remuevo bien hasta que quedo satisfecho todo se hace de forma inconsciente y los momentos se tornan muy reales en mi mente.
Esa historia casi inocente hizo que rebuscase entre mis recuerdos mas profundos en la búsqueda de alguna situación mínimamente similar y mi esfuerzo fue en vano, todos mis momentos de erotismo reales siempre estaban aderezados con sexo consumado en mayor o menor grado, busque en mi memoria varios días y no fui capaz de encontrar nada, cuanto mas tiempo pasaba buscando algo similar mi ansiedad crecía y al llegar a la conclusión de que en mi vida no existía ninguna situación como esa, sentí la imperante necesidad de crearlo en mi vida real.
Esa historia casi inocente hizo que rebuscase entre mis recuerdos mas profundos en la búsqueda de alguna situación mínimamente similar y mi esfuerzo fue en vano, todos mis momentos de erotismo reales siempre estaban aderezados con sexo consumado en mayor o menor grado, busque en mi memoria varios días y no fui capaz de encontrar nada, cuanto mas tiempo pasaba buscando algo similar mi ansiedad crecía y al llegar a la conclusión de que en mi vida no existía ninguna situación como esa, sentí la imperante necesidad de crearlo en mi vida real.
Necesitaba para mi esos momentos para que al llegar a edades avanzadas poder recrearlos, los necesitaba tanto que considere que mi vida estaría incompleta sin ellos, así que tenía dos posibles soluciones esperar a que me ocurrieran en el futuro de forma casual o crear yo la situación para que ocurriese. La necesidad de esas vivencias era tan fuerte que no podía arriesgarme a una espera que podría volverse insatisfecha y a la contra arrepentirme el resto de mi vida por no haberlo remediado cuando estaba a tiempo.
Mi mente empezó a trazar un plan, pero no era algo simple era un montaje de tal envergadura que yo no estaba capacitado para llevarlo a cabo solo. Lo primero era encontrar el valor necesario para llevarlo a buen fin, porque me jugaba mucho y si la jodía podría mandar mi vida a la mierda y la de ella también.
Pero uffffff si salia bien además de obtener las vivencias que necesitaba, habría vivido casi un thriler creado por mi, para nosotros. Esto al final fue lo que me dio valor para hacerlo, que yo sepa solo tengo una vida y cuando se tiene una idea genial, hay que ponerla en practica o arrepentirse el resto de tu vida. Si no lo hacia, sabia que aunque al final consiguiese las vivencias en el futuro de forma casual, no seria bastante para mi.
Realmente no sabia ni por donde empezar a buscar la ayuda que necesitaba, pero internet es una gran herramienta si sabes utilizarla y si tienes claro lo que quieres obtener. Yo sabia que existían empresas que hacían pequeños montajes, pero lo que yo necesitaba no tenia nada de pequeño, no obstante supuse que el salto que esas empresas tienen que dar, para hacer un montaje a gran escala, es solo cuestión de pasta y yo estaba dispuesto a gastármela.
******
Supongo que el esbozo de sonrisa, cuando estas satisfecho no se puede ocultar y de seguro en mi rostro se encontraba dibujado. Por mi mente pasaban fugazmente imágenes vividas, y me daba rabia no poder retenerlas para disfrutarlas de una en una tal y como deseaba, pero el conducir a la vez hacia que mi pensamientos fuesen y viniesen sin que yo pudiese hacerlos nítidos en mi mente.
-Pareces distraído - dijo mi mujer, a lo que yo respondí que no había descansado bien.
-Como es posible si has dormido unas 10 horas - Su afirmación acusadora no me pillo desprevenido y yo tenia mi respuesta mágica.
-Niña, ya sabes que si no es en nuestro colchón, yo no descanso bien - A lo que siguió la pregunta mágica.
- ¿ Quieres que conduzca yo ? - Por supuesto no me hice de rogar y en la siguiente gasolinera intercambiamos funciones, ella conducía y yo recordaba.
Me acomode echando el asiento hacia atrás, y recostándome de lado para que no pudiese ver mi rostro, ni el bulto que se iba a formar en la entrepierna de mi pantalón. Tenia tanto que rememorar que no sabía ni por donde empezar, pero rápidamente llego a mi una imagen.
Abrí la puerta y no había nadie, la camilla estaba en medio de la habitación, la luz era tenue y como en todo el balneario la temperatura era muy agradable, me acerque a la camilla y vi un sobre con mi nombre e iniciales :
Estimado señor,
como podrá observar en la habitación que se encuentra, además de la puerta de entrada existe otra más que da acceso a la habitación contigua. No dispone de mucho tiempo, por lo que le animamos a entrar enseguida.
Cuando las luces parpadeen, deberá regresar inmediatamente a la habitación en la que se encuentra en estos momentos y prepararse para su masaje.
Que disfrute.
Mi corazón latía fuerte a medida que me aproximaba a la puerta, estaba abierta como era de esperar y entre sigilosamente cerrando tras de mi. La luz era aun mas tenue, prácticamente inexistente, pero al haberse aclimatado mis ojos en la otra habitación, podía manejarme con total soltura. Me acerque a la camilla y pude distinguirla, que sensación tan increíble tenerla allí tan cerca, después de tanto tiempo hablando en la distancia, de imaginarme el tacto de su piel, su olor, su calor, por fin estaba allí a dos pasos.
Mis manos querían tomar el control pero no se lo permití, e inicie un masaje torpe sobre sus hombros. Mientras mis ojos, ahora totalmente adaptados a la luz, se deleitaban con su cuerpo desnudo, que yacía sobre la camilla boca a bajo, con tan solo una toalla que la tapaba el culo. Fui bajando intentando que pareciese un masaje profesional, sin buscar aun sus zonas erógenas, evitando mi disfrute y el suyo. Su piel era suave como siempre la imagine, el olor que llenaba mis pulmones no contenía fragancias forzadas de perfumes, tan solo se apreciaba el tenue olor del mismo gel de baño que yo había utilizado.
Mis manos llegaron a sus caderas y escalaron su culo, a la vez que se colaban entre la piel y la toalla. Mis pulgares se colaron ligeramente entre los cachetes, mientras mis manos continuaban bajando por sus muslos, los pulgares rozaban ligeramente el interior de ellos. Supongo que esta caricia la sorprendió, pero no se inmuto, masajee sus muslos interior y exteriormente, pero al subir me dedique a hacerlo interiormente cerca de la ingle. Su calor era increíble y mi excitación crecía a cada instante.
Al subir mis manos de nuevo por su culo con mis pulgares, roce su vello púbico, mi pene reacciono ante este estimulo y ella se movió. Estaba claro que ya no le parecía un masaje normal, por lo que me acerque a su oído y dije :
- Hola pesiosisisisisisma, no te muevas por favor
Ya no había motivos para la sutileza, ni ganas, porque estaba deseando descubrir las zonas mágicas de su cuerpo, que contestan a las caricias erizando la piel para indicarte que estas en el camino adecuado.
Y así fui subiendo por su espalda, cuando descubría un sitio nuevo, mis manos se recreaban acariciándolo sutilmente con tan solo las yemas. Al abandonar el sitio para iniciar una nueva búsqueda, mi boca llenaba de besos la zona despejada, besos suaves al principio, besos con mis labios humedecidos después, mordiscos y lametones para finalizar echando mi aliento caliente sobre su piel humedecida.
Muy difícil era descubrir sitios nuevos, porque su cuerpo me contestaba a las caricias erizando toda la piel, así que alerte mis oídos, para intuir las leves diferencias, que se producían en su respiración. Pero tampoco me quedaba claro, si su respiración estaba reaccionando a mis yemas o a mi boca. Tendría que haberme dedicado solo a acariciarla y memorizar lo aprendido de su cuerpo, pero el deseo de mis labios y lengua por su piel, era muy intenso. Demasiado tiempo soñando con algún momento como este, hacia que mi impaciencia por disfrutar de su cuerpo, hiciese que sucumbiese a mi deseo de aprender los secretos de este.
La nuca - como a todas la mujeres - hizo que su excitación creciera. Mi boca se poso para lamer morder y respirar sobre su nuca, su cuello, a la vez que mis manos jugaban con su culo, con lo que pude oír su humedad, al abrirle y cerrarle los cachetes. Saber que su flor estaba receptiva húmeda y deseosa, hizo que mi polla palpitase. Era como si mi polla me diera toques de atención, a cada latido, indicándome que abandonase las caricias y que le permitiese a ella buscar la humedad, el calor, el tacto de su vello y de sus labios, hasta encontrar la entrada, para colarse lentamente.
No, no había venido a eso y aunque mi deseo perturbaba mi mente, confundiéndola para que no me resistiese fui fuerte. El sonido de su humedad al abrir y cerrar su culo, me incito a algo que siempre desee. Mi nariz bajo rozando su espalda, respirando en sus poros y expirando sobre ellos. Bajo lentamente, con tranquilidad, porque el premio que me esperaba estaba cerca y las prisas estropean los momentos, que se grabarían en mi mente. Llegue a su vello y aguante la respiración, mi nariz lo rozaba, abrí bien su coño valiéndome de las dos manos, acerque mi nariz hasta que la punta noto su humedad e inspire profundamente. Desconozco si esto para ella fue realmente placentero, pero para mi ese instante en el que mis pulmones se llenaban de aire que dejaba en mis sentidos su aroma mas intimo es un momento de una sensualidad tal, que pierdo la noción de lo que me rodea.
Y puede que fuese así, porque al sentirme lleno y satisfecho de su olor, me dí cuenta que la luz estaba parpadeando. Además aunque no me había dado cuenta, tenia el presentimiento que llevaba un rato haciéndolo.
Recupere la consciencia me acerque a su boca le dí un ligero beso, le susurre al oído gracias y coloque la toalla, tal y como estaba, para regresar por donde había entrado. Me tumbe en la camilla y me llevo un rato acomodarme, debido a mi incomoda erección, que no quería bajarse de ninguna de las maneras.
***********************
Así me quede dormido rememorando su aroma en el coche de regreso a casa, dormí fugazmente, pero lo suficiente para que mi empalme cediera, cuando se me ocurrió la idea mi imaginación se quedo corta al pensar los momentos que viviría y rememore aquella reunión.
**********
Me encontraba relajado, muy tranquilo, sin duda me lo proporcionaba la seguridad que tenia en mi mismo aquella mañana. No me hicieron esperar mucho 10 o tal vez 15 minutos, la secretaria salio de su escritorio me invito a seguirla y así lo hice mientras observaba como se pavoneaba delante mía, andábamos por un pasillo cuando de repente se giro tan bruscamente que no tuve tiempo de apartar la vista de su trasero, bueno tampoco es que yo intentase disimular. Me dedico una gran sonrisa y me dijo que entrase por la puerta del fondo, que ya me estaban esperando.
Si tuviese que definir el despacho en una sola palabra seria ostentoso, todo era grande, el espacio, la mesa, las sillas hasta la lampara era enorme. Colgó el teléfono me dedico una gran sonrisa y salio a mi encuentro.
-Disculpe la espera, tenia que resolver unos asuntos.
-No se disculpe, apenas han sido unos minutos.
Estrechamos fuertemente las manos mientras nuestros ojos se escudriñaban, hubo un silencio que rompió él.
-Por favor siente se- me dijo indicándome el sillón con las dos manos, yo asentí y mientras se dirigía a su asiento me dijo.
- Tengo que reconocer que estoy bastante intrigado por los servicios que usted requiere.
Se sentó y me observo, yo seguía sin sentirme a disgusto, que bueno es saber lo que quieres así como disponer de la confianza y los medios para conseguirlo. Su mirada era inquisidora y el ambiente sugería un silencio que teóricamente tendría que romper yo.
- En la conversación telefónica que mantuvimos creo que quedo bastante claro que es lo que necesito. Si soy el primero que requiere este tipo de servicios a su empresa digameló claramente.
Lejos de hacerme sentirme incomodo si es que ese era su objetivo ahora era él quien parecía estarlo.
- Nuestra empresa no esta especializada en esos servicios, porque la demanda de ellos es escasa, a decir verdad no creo que ninguna empresa pueda subsistir únicamente de ese medio. Pero ya hemos realizado montajes similares en diversas ocasiones y el grado de satisfacción de nuestros clientes fue el máximo.
- Disculpe si mi pregunta le ha molestado o le hizo dudar sobre nuestra profesionalidad. Para ser le sincero estaba totalmente fuera del protocolo que seguimos y he de reconocer que lo que pretendía es saciar mi curiosidad.
Finalizo y el silencio a modo de testigo que me paso me dejo pensativo. Él lo noto y me invito a pasar por alto su pregunta, pero seguramente mi propio ego me hizo contarle todo.
Empecé narrándole mis problemas matrimoniales y como estos desencadenaron mi aterrizaje en el ciberespacio, como nos conocimos en la red y como fueron esos primeros meses de noches intensas y días pausados por el cansancio. Por supuesto le conté como surgió la idea y tomo forma en mi mente, deje claro que no buscaba follármela sin mas y que de hecho no esperaba ni deseaba hacerlo dentro del montaje. El contarle todo absolutamente sin tapujos creo que jugo a mi favor porque como ya he comprobado su comprensión de mis intereses fue absoluta.
Y lo pretencioso que sonó en su voz el oír que el grado de satisfacción de sus clientes era el máximo ahora cogía tal fuerza que no me queda ninguna duda que así ha debido ser con todos.
*********************
Su cara jamas se me olvidará, cuando se volvió, porque la recepcionista del hotel pretendía presentarnos como los ganadores del sorteo y me encontró a mi.
Llamaron al teléfono de la habitación y lo cogió mi mujer, mantuvo una conversación corta tan solo un par de asentimientos y un de acuerdo salieron de su boca Al colgar me dijo que querían que bajase a recoger y firmar unos papeles.
-Pues bajo ahora mismo- le respondí Dicho y hecho salí de la habitación dirijiendome a las escaleras que daba acceso a recepción, al iniciar el descenso la vi, bufffffffffffff empieza el juego pensé y mis nervios casi me impedían bajar las escaleras con normalidad, recordé las ultimas palabras que me dijeron cuando me informaron sobre el plan "reaccione siempre con naturalidad y sea consciente en todo momento que nadie tiene que descubrir que ustedes ya se conocían", me dieron las fuerzas para avanzar hacia la recepción sin miedo.
Ella estaba leyendo unos papeles y justo cuando se disponía a firmar hice mi aparición.
-Buenos días, han hablado con mi mujer para firmar unos papeles- lo dije mientras la miraba, realmente la recepcionista no existía para mi, pero ni se inmuto estaba totalmente abstraída buscando el sitio donde estampar su rubrica.
-Así es señor, necesitamos que firmen las condiciones del premio. Por cierto le presento a la otra ganadora del concurso.
Levanto la cara lentamente y al verme su rubor llego de golpe, su cara de sorpresa era tal que pensé que perdería los papeles allí mismo, pero fue capaz de avanzar su mano a la vez que me decía - Encantada de conocerle - cogí su mano pero tire de ella mientras me aproximaba con mi cara para darle dos besos.
- Lo mismo digo, somos muy afortunados- y la guiñe un ojo.
Se creo un vacío, nuestras miradas estaban amarradas, por suerte la recepcionista saco dos botellas de cava que puso sobre el mostrador y nos dijo que eran de bienvenida. También me indico que si lo prefería podía llevarme los papeles y entregarlos posteriormente.
Mi preciosa niña se despidió al salir del trance e inicio el viaje de subida, yo empecé a seguirla con mi botella de cava en una mano y los papeles en la otra, iba deleitándome con su rastro aromático camino a las escaleras, cuando la recepcionista nos dijo :
- Aunque solo sea un piso, pueden usar el ascensor que se encuentra en el pasillo posterior a las escaleras- los dos nos volvimos y asentimos con las cabezas a la par que modificábamos la dirección hacia nuestro nuevo destino.
Llegamos al ascensor llame y la puerta se abrió inmediatamente porque ya se encontraba en la planta baja, hice ademanes invitándola a pasar y así lo hizo. Mis nervios se podían masticar y la locura de palpitación de mi corazón no era capaz de controlarlos. Tenia las dos manos ocupadas así que deje la botella de cava en el suelo, pulse el numero de mi planta y las puertas se cerraron hizo un intento de elevarse cuando de repente se apago la luz.
- No te preocupes - dije - seguro que se trata de parte del montaje.
- ¿Que montaje? - me dijo, pero yo ya estaba agarrándola de las manos, le quite los papeles y la botella que acabaron en el suelo cruce mis dedos con los suyos y la empuje ligeramente hasta que su espalda toco la pared del ascensor. Y entre besos que cortaban las palabras le dije que ya lo iría descubriendo y que no se preocupase por nada. Besos rápidos que me permitieron saborearla y supongo que tranquilizarla pero al terminar mi frase sentí esa necesidad. subí mis manos y las suyas por encima de nuestras cabezas apoyandolas contra la misma pared en la que reposaba su espalda y mi boca se fundió en la suya, nuestras lenguas iniciaron un reconocimiento mutuo lento y los dos paladeamos el sabor de nuestros cruce de salivas, nuestro frescor poco a poco nuestras lenguas fueron cogiendo confianza y nos exploramos. Nuestras respiraciones se volvieron nerviosas y realmente me abandone a aquel beso, me entregue a ella y los nervios se transformaron en excitación que intente demostrarle apretando mi entrepierna contra su muslo sin dejar de recibir placer de su lengua.
Una pausa y los dos tomamos aire, le mordí el labio inferior y mi lengua deseosa se volvió a colar buscado la suya, solté sus manos y note como las bajaba arrastrando las por la pared lentamente, las mías se fueron a su cintura, a sus caderas y subieron ligeramente la blusa para sentir el tacto de su piel en mis yemas, su lengua era ahora mas rápida sin duda debido a la excitación pero lejos de ser ese primer beso nervioso, parecíamos sincronizados como si llevásemos toda la vida besándonos
La luz nos transporto de nuestro ardiente trance a la realidad y el arranque repentino del ascensor hizo que reaccionásemos, mientras ella se recomponía yo recogí sus papeles los mios y las dos botellas e hice el reparto, después me peque a la pared justo cuando llegábamos a la primera planta. No había nadie al abrirse las puertas lo que nos permitió una ultima mirada, su rubor se había borrado pero ahora su mirada me decía cuanto me deseaba, sin duda mis ojos también consiguieron transmitirle que no estaba sola en sus sentimientos.
Como si de una conversación de extraños se tratase le dije - Yo me bajo aquí- a lo que me respondió que ella también, así que hice muestras de mi caballerosidad dejándola pasar a ella primero y la seguí porque los caminos hacia nuestra habitación eran comunes, yo me pare en la mía, tome el pomo y espere hasta que ella llego a su puerta, también tomo el pomo y me miro, me dedico una sonrisa que me ilumino.
Siempre pensé que se tomaría a bien mi osadía de someterla al plan, pero las dudas de si lo aceptaría existían y su sonrisa acababa de disiparlas por completo, borradas de golpe de mi mente. Entre a la habitación y me sentí afortunado al ver que mi mujer estaba en la ducha, abrí la puerta del baño silenciosamente y observe como se enjabonaba, le dije - Mira lo que nos regalan - levantando la botella y señalándola con la otra mano. Mientras se quitaba el jabón de la cara me colé en la ducha vestido y abrí la botella que nos obsequio con un chorro de espuma alegre mientras mi mujer se reía por mi arrebato de meterme en la ducha vestido y allí hicimos el amor.
****************
Ya casi me había olvidado cuando recibí la llamada, les pedí que me contarán lo mínimo imprescindible, que prefería sorprenderme y se limitaron a indicarme los pasos que habían dado y lo que acontecería en breve. Me relataron lo complicado que fue hacerle una encuesta telefónica a mi mujer, pero que finalmente lo consiguieron y que en breve recibiríamos un premio que obviamente no teníamos que rechazar.
¿Continuara?