domingo, 3 de febrero de 2013

Esparadrapo


Este relato esta basado en una escena de cine de lo más asquerosa que recuerdo.

Si ya de por si la película no es de muy buen gusto la escena que os traigo es de las mas desagradables que recuerdo, así que avisados estáis tanto la escena como el relato son realmente repugnantes. Verlo y o leerlo bajo vuestra propia responsabilidad y a mi no me culpéis si os desaparece la libido por un tiempo indefinido, que os he avisado que puede ocurrir.

La escena : http://www.youtube.com/watch?v=WFjIsSFCWH0

Esparadrapo 

Cuantas veces más tendré que oír la famosa frase “Yo no me arrepiento de nada”. Como se puede ser tan cínico o lo que es peor tener una vida tan insulsa, que no hay nada de lo que arrepentirse. Pero nada, tendré que seguir oyéndolo por el resto de mi vida, que parece que a la gente le gusta la frasecita. Pues yo si me arrepiento de muchos momentos en mi vida, lo cual no significa que no haya aprendido de esas vivencias, pero vaya que si me arrepiento y aquí os voy a relatar algo que de tener oportunidad cambiaría totalmente.

Después de una noche de excesos, solo de drogas, no os penséis otra cosa, que por aquellos entonces yo follaba na y menos, me dirigía a mi casa a dormir la mona. Cuando me encontré con ella. Dejar caer el artículo ella aquí suena a diva pero no es eso, es que me encontré con la Mona, una chica de mi instituto que se había tripulado a todos los malotes del barrio y yo como solo era aspirante a malote, pues no tuve el placer de disfrutarla.

Habían pasado un montón de años y como era de esperar ella había acabado como todos imaginábamos. Una yonki que apenas pesaría 40 kilos con la cara demacrada, la mirada ida y con una dentadura, quiero decir ausencia de dentadura. La reconocí al instante y no albergaba muchas esperanzas de que se acordase de mi, pero desafortunadamente tuvo un momento de lucidez. Abrió aquello que en su día fue una boca y me dijo “Ey tu” me intento señalar con el dedo, pero su brazo apenas pudo subir era un esfuerzo demasiado grande para el colocón que llevaba.

-Hola Mona, estas igual que siempre.- Joder me creció medio palmo la nariz.
-Que dices tío peso 20 kilos menos, mis tetas desaparecieron y mira mi boca.- Abrió aquello y pude contar hasta dos ,que eran los dientes que la quedaban.
-Bueno en espíritu eres la misma.- Joder casi le saco el ojo con la nariz al crecerme otro palmo.
-Oye que no me acuerdo muy bien, a ti no te la chupe nunca ¿no?.- Me dieron ganas de decir sería más fácil recordar los nombres de los tíos a los que no se la chupastes del insti.
-No, no tuve ese placer.
-Pues que raro, pero si quieres lo solucionamos.

Aquí es cuando te das cuenta que los tíos no tenemos criterio alguno, nos ponen algo a huevo y por mucho que mi mente dijese “tas loco” mi polla ya había respondido teniendo una erección inmediata,.

La conteste que me encantaría, pero que a mi casa no podíamos ir, replicó que a la suya tampoco y me soltó un morreo, tengo que decir que el sabor de su boca era indescriptible, rancio y seco por dentro con unos labios gélidos y cortantes. Al separarse del beso me dijo.

-Vamos a este bar mismo y lo solucionamos.- Inicio el camino y yo, bueno mi polla, la siguió instintivamente. En aquel mismo instante mi listón, ya de por si no muy alto, fue enterrado a gran profundidad, e hice mía la frase “No es que no tenga el listón poco alto,es que esta muy profundo”.

Mientras la seguía, andaba yo inspeccionando con mi lengua algo que había en mi boca cuando se dio la vuelta.

-Tío he perdido un diente, no te lo tragues que lo necesito.- ¡Ostias! saque lo que mi lengua llevaba rato dando vueltas y vueltas para averiguar que era y efectivamente en su tiempo aquella cosa medio negra medio amarilla, debió ser un diente. Por supuesto se lo devolví, sacó una cajita de no se donde, al abrirla pude ver una cantidad considerable de cositas que en su día eran dientes y lo guardo. Me contó que los tenía todos, porque cuando ahorrase iría a un dentista para que se los reimplantase. Mientras guardaba la cajita quien sabe donde, yo pensaba ¿Ha dicho ahorrar? ¿Una yonky conoce el significado de esa palabra?

Y entramos, era un local de apuestas con mucho movimiento, afortunadamente el camarero estaba enfrascado en una intensa conversación, porque solo tenia pasta para un vaso de agua y me extrañaría mucho que ella llevase algo. Tiramos directos al servicio sin llamar mucho la atención cosa complicada para una yonky y un aspirante a serlo. Sin duda era el bar más apropiado para nuestras intenciones. Al entrar al pasillo que llevaba al servicio salió un menda empapado de arriba a abajo. ¡Joder un bar con ducha! Pense, pero el olor que desprendía, me hizo sospechar que esa ducha llevaba mucho tiempo sin usarse.

Justo antes de entrar oi una voz que decía “El retrete mas sucio de escocia” y la pregunte.
-¿Mona has oído eso?
-¿El que?
-Una especie de voz en off.
-Será tu imaginación, que te crees que estas en una peli. Mirame soy Claudia Chifer.

Abrió la puerta, un paso y el mundo se detuvo, fui rodeado por una ola de calor húmedo casi chorreante de un olor nauseabundo, mi nariz se negó a respirar, joder si hasta mis orejas se cerraron. Jamás había estado en un sitio tan desagradable, mirase a donde mirase era repugnante, manchas por todos los sitios, el suelo estaba totalmente cubierto de líquido en el que flotaba un hervidero de materia orgánica, que en algún momento fue ingerida y expulsada en forma de vomitona o de manera tradicional.

El water rebosaba fluidos que se iban cayendo y me sentí daltónico porque allí todo era marrón, de distintos tonos pero todo marrón. ¿Sabéis que es lo más increíble? Yo seguía empalmado, mi polla había decidido follar, que ya era hora y no se iba a echar atrás aunque la situación, el sitio y la contraria mereciesen una repensadita.

La puerta se cerro y como yo tenia miedo de donde pisar di un par de pasos atrás hasta que mi espalda quedo apoyada en la madera, tampoco es que tuviese mucho tiempo de pensármelo, no había terminado de analizar el sitio y mucho menos de aclimatar mis sentidos, cuando Mona ya estaba de rodillas con mi polla en su “boca”. En una de las embestidas sentí un dolor a lo largo de mi pene que me hizo chillar, el diente que le quedaba se había paseado a lo largo de mi pene arañandome.

-Uy perdona- Se disculpó y tras añadir -Va si total- volvió a sacar la cajita de no se donde y se arrancó el diente de cuajo, que guardo con sus antiguos compañeros.
-Joder Mona- Tuve que decir, porque la verdad que la mamada se había convertido en espectacular después del incidente. En cada embestida notaba como mi glande pasaba por distintas capas, primero los labios para llegar a las encías rozar su lengua y finalmente acabar en su garganta. Me miro y al ver mi cara dijo.
-Mejor paro que si no me dejas a dos velas.- Y menos mal que paró, porque si llega a seguir un poco más la pido matrimonio allí mismo.

Se levantó y se metió en el estrecho water, agacho la espalda hacia delante hasta que quedó apoyada con las dos manos en la pared del fondo, al abrir las piernas su faldita subió un poco. Yo me acerque termine de subirla y aparté las bragas, de las que me costó desprenderme porque se me quedaron pegadas y cada vez que una mano ayudaba a la otra a librarse, se quedaba atrapada, finalmente tire fuerte de las dos manos y las bragas cedieron haciendo un sonoro plas sobre su huesos.
 
-Tendrás condon ¿no?.

Pues obviamente no tenía, ni ella tampoco pero había una máquina expendedora y yo tenia un euro. Me acerque iba a introducir el euro sin fe ninguna, cuando en el suelo vi uno usado, no me quise arriesgarme a quedarme sin follar por ser un milindris. Mire de reojo y como Mona estaba despistada lo coji y me lo puse. Con las prisas no tuve tiempo de vaciarlo por lo que note algo de fresquito cuando mi glande alcanzó la zona del depósito.

-Que suerte la maquina tenia.- Me volvi hacia ella con una gran sonrisa y ya enfundado, me miró y dijo:
-Podías haberlo sacado antes que por el color que tiene tan amarillo seguro que es de sabor a plátano.

Intente metérsela pero aquello estaba seco seco seco y el condón que me había puesto, solo estaba húmedo por dentro, así que nada de lubricación. La solución estaba a dos palmos escasos, así que baje mi mano hasta el water y con lo que mi mano recogió frote en mi polla y su coño. Era una mezcla de líquidos con tropezones blanditos Y ahora si pude clavársela entera. Entre embestida y embestida ella me miraba la cara y volvió a averiguar que me iba a ir ya, por lo que paró y me pidió que me sentara.

Yo inconscientemente por el momento del calentón me senté en el water rebosante de esa masa gelatinosa de distintas texturas y colores marrones, curiosamente estaba caliente. Mientras ella se sentaba encima mía y se embestía con mi polla, me vino a la memoria el chaval que vimos salir. Joder aquí no hay duchas ¿como coño se habria empapado de la cabeza a los pies? Y como yo andaba perdido en mis elucubraciones esta vez Mona no se percato y me corrí.

-Jo tío, mas dejao a medias tendrás que comérmelo.

Buffff la perspectiva me asustaba mucho y al levantarse me dijo.

-El condón tío, se ha quedao dentro, joder que mal royo, tienes que sacármelo.

Empecé a hurgar con un dedo, con dos, cuando meti los cuatro ella me animo a continuar. Mi mano entró entera yo buscaba y buscaba pero no encontraba nada y seguí avanzando con la mano hasta que mi brazo entero estaba dentro de su coño.
-Mona no lo encuentro.
-Tienes que sacarlo tío.
Intente meter la cabeza para ver si con el sentido de la vista o el del olfato era capaz de localizarlo, pero me llego la reprimenda.

-Que bestia eres tío.
-Es que no veo y así no lo encuentro
-Pues saca el brazo antes de meter la cabeza que si no me vas a destrozar.

Saque el brazo y metí mi cabeza poco a poco, fue bastante fácil. Un vistazo rápido y resolví el misterio de la cajita de futuros implantes, pero el condón no aparecía. Cerré los ojos y aspiré por mi nariz, me llego un olorcillo a rancio, así que abrí los ojos fije mi vista allí. Me pareció divisarlo pero claro, ahora ¿con que lo cogía? Un empujón mas y mi lengua empezó a rozar el condón, otro empujón mas y lo atrape con mis labios, empecé a tirar pero se había quedado atrapado.

Y tirando tirando fue como sin darme cuenta sorbí el contenido que me llenó la boca de dos fluidos, uno más calentito, que seguramente sería mi propia semilla y tropezuelos semiblanditos que al aplastarlos con la lengua se disolvían, que seguramente serían la simiente del anterior usuario. Parece que al vaciar el condón, este se quedó libre cayéndome de culo en el suelo ya fuera de su coño y totalmente empapado, como el chaval que vi al entrar pero viscoso.

-Lo tengo- dije con el condón aun en la boca y con cara de felicidad después de haber estado metido hasta los pies en su coño y haber sido parido.

Y en fin, eso fue lo que me ocurrió. Así que retomando, a los que dicen “Ahhhh es que yo no me arrepiento de nada”, les digo que son muy cínicos. Que yo si me arrepiento y aprendo. Por eso desde entonces siempre llevo esparadrapo encima para sujetarme bien el condón.